Galapagar retira contenedores semisoterrados para mejorar la higiene y la estética urbana La Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Galapagar ha comenzado la eliminación de contenedores semisoterrados en diversas zonas del municipio. Estas estructuras, inoperativas desde hace años, generaban focos de suciedad y riesgo sanitario. La medida responde a una histórica demanda vecinal y forma parte de un plan integral para recuperar el espacio público y sustituir estos elementos por sistemas más higiénicos, como los contenedores soterrados que ya funcionan en la región.
La Concejalía de Medio Ambiente ha iniciado la eliminación de antiguos contenedores semisoterrados en varias zonas del municipio, una medida que busca erradicar focos de suciedad e infecciones. Estas estructuras, en estado de abandono y totalmente inoperativas desde hace años, estaban ubicadas en calles como Cerro Manchón y del Caño.
La decisión responde a una histórica demanda vecinal que busca solucionar los problemas de salubridad generados por el mal estado de estos depósitos. Desde su instalación en 2022, se convirtieron en puntos críticos donde se acumulaban residuos fuera de control, lo que generaba riesgos sanitarios y malos olores.
Eliminación de focos de infección: La retirada de estos contenedores es fundamental para acabar con los problemas de higiene que causaban.
Recuperación del espacio público: Su presencia proyectaba una imagen de abandono en las calles. Ahora, su eliminación permitirá despejar aceras y mejorar la estética urbana.
Infraestructuras obsoletas: Los contenedores habían sufrido averías recurrentes que impedían su uso normal, haciendo necesaria esta intervención definitiva.
Esta acción forma parte del plan integral del Ayuntamiento para mejorar la imagen de Galapagar. El objetivo es sustituir el antiguo sistema por un modelo más práctico y higiénico, como son los contenedores soterrados que ya funcionan en el casco urbano.
La retirada se debe a que estos contenedores estaban inoperativos y en estado de abandono, generando focos de suciedad e infecciones.
Los contenedores estaban situados en la calle Cerro Manchón y la calle del Caño, donde habían permanecido desde 2022 pero llevaban años sin funcionar.
La eliminación permitirá atajar problemas de salubridad, recuperar espacio público y mejorar la estética urbana al despejar las aceras.
El Ayuntamiento planea sustituir este sistema obsoleto por una gestión más práctica y higiénica mediante contenedores soterrados que ya funcionan en el casco urbano.